El circuito tiene un orden que no es decorativo. Empezar por el calor y terminar por el frío es lo que hace que la circulación se active de verdad.

Se empieza con una ducha templada, se pasa al baño de vapor o la sauna entre diez y quince minutos, y se corta con agua fría. Ese contraste se repite dos o tres veces.

Entre vuelta y vuelta, descanso en la zona de relajación y agua. La deshidratación es el motivo más frecuente de mareo en un circuito termal, y se evita bebiendo antes de tener sed.